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EL ARTE DE MECHAR

Iluminan el cabello, dan más volumen a la melena, suavizan las facciones… No hay duda de que hacerse unas mechas es una buena decisión. Te explicamos cuáles son las más favorecedoras y cómo debes cuidar tu pelo para mantener el color.

Tres pasos para elegir las mechas que mejor vayan contigo

1. Los secretos de las mechas

- Técnica. Pueden realizarse con la ayuda de un gorro de goma, con papeles de aluminio, con el mismo peine, etc. La técnica más utilizada hoy en día es el peine, ya que se consiguen unas mechas mucho más naturales.

- Proceso. Las mechas pueden realizarse directamente sobre el cabello natural, pero si el pelo es muy canoso, ha sido previamente teñido o, simplemente, se desea cambiar el color de la base, será necesario teñir toda la melena y, a continuación, realizar las mechas.

- Decoloración, ¿necesaria?. Tan sólo si el cabello de base es muy oscuro, o bien el tono deseado para las mechas es muy claro o intenso, será necesario decolorar el pelo o bien utilizar un tinte con agua oxigenada fuerte. En el resto de los casos, no será necesario. Hay que tener en cuenta que la decoloración reseca mucho el cabello.

- En casa. En el mercado encontrarás unos kits con todo lo necesario para que tú misma puedas realizar las mechas en casa. Los hay de distintos tonos, para realizar una coloración personalizada.

2. Qué tipo de mechas elegir

- Color. La regla de oro es huir de los contrastes muy acusados. Para ello, hay que tener en cuenta el tono del pelo y de la piel. Una mujer muy morena, por ejemplo, no debería hacerse unas mechas muy claras. Lo ideal es o bajar más de dos o tres tonos.

- Dónde aplicarlas. Dependerá del efecto que se quiera conseguir. Para lograr un resultado natural, se recomienda aplicarlas en las zonas que suelen aclararse con el sol (medios y puntas). Para rejuvenecer el rostro y darle mayor luminosidad, se aplican en el flequillo y los laterales.

- Grosor. Cuanto más finas son las mechas, más naturales resultarán. Si, por el contrario, buscas un efecto más contrastado, puedes optar por unas mechas de mayor grosor. En este caso, se recomienda realizarlas en menos cantidad y más localizadas.

- Cubrir las canas. Las mechas pueden resultar muy útiles para disimular las canas. Cuando son pocas, se pueden cubrir totalmente con el color. Si son numerosas, se realizarán mechas muy claras para que las canas se confundan con ellas.

3. Mantenimiento de las mechas

- Frecuencia. Las mechas pueden hacerse cada dos o tres meses. Si se hacen con más frecuencia, llegará un momento en el que el pelo quedará teñido por completo. Para evitarlo, puedes retocar tan solo las raíces o bien oscurecer el conjunto con un baño de color.

4. Cuidados básicos

- Aplicación. Si te haces mechas, por suaves que sean, debes tratar tu cabello como un cabello teñido. Esto quiere decir que deberás utilizar un champú y un acondicionar especiales para este tipo de cabello, con agentes hidratantes que, además, ayuden a mantener el color. También debes aplicarte una mascarilla capilar una vez a la semana.

- Protección. El cabello teñido es más sensible y poroso, por lo que reacciona peor a agresiones como el agua de la piscina, el sol, etc. Para evitarlo, utiliza productos con filtros de protección solar, incluso en invierno.